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Tecnicas correctivas para realizar un trading positivo

 

En la vida cometemos errores en tantos factores, entre ellos en las inversiones financieras. Es normal que tropecemos, pero no volver esto en un ciclo repetitivo.

Todos los traders caemos en situaciones similares, algunos son provocados por los movimientos del precio, pero la amplia mayoría los forzamos nosotros mismos al actuar como no es debido.

Un estado anímico y circunstancias particulares puntuales pueden influir en la operativa. Una emoción del tipo que sea condiciona las decisiones que uno toma, pero también sucede a la inversa, una decisión que conlleve a una acción errónea y no prevista, puede provocar que aparezca una emoción.

Causas principales en las que el trader independiente tiene las de perder

No tener una metodologia de inversión. Sin una metodología estudiada, interiorizada y practicada va a ser imposible sobrevivir en una actividad donde ganar pasa por cumplir una ventaja probabilística. Carecer de normas técnicas y monetarias te harán caminar a la deriva, evitando hacer un seguimiento objetivo de tu desempeño.

Carecer de formación. El trader no cesa de progresar, aprender y sobretodo practicar. Es una actividad que requiere habilidad y esta se consigue con formación, ensayo y práctica. Sobrevivir en la selva yo solito me resultará mucho más duro que hacerlo junto a Tarzán, así que es recomendable transitar con personas experimentadas en el camino que quieras realizar.

Tener necesidad de ganar con el trading. Entrar al trading con ansias y prisas por conseguir resultados económicos positivos desde el inicio. Lograr consistencia de resultados requiere de tantos factores a dominar con maestría.

Improvisacion. Es una de las conductas que más daño ocasionan al operador, ya que se trata de una acción 100% emocional. El trading intuitivo debemos dejárselo a los profesionales consagrados, esos que cuentan con bagaje y pueden permitirse actuar conscientemente. La conducta que más ha de entrenar un operador se llama disciplina y para llegar a lograrla ha de tener reglas, si carece de ellas, la palabra disciplina desaparece.

Hacer pruebas con dinero real. Vamos adquiriendo experiencia, vemos muchas oportunidades y nos sentimos tentados a posicionarnos en el mercado con una estrategia que está en estudio o fase beta. Si accedemos a participar con dinero real sin haberlo definido e incluido previamente en el plan de trading, estaremos tentando a la suerte y esta conducta te alejará de ser el trader sólido y fiable que cumple un sistema. Es cierto que el trader ha de adaptarse a las circunstancias del mercado, pero ha de actuar de acuerdo a algo entrenado y definido de antemano, sin forzar las situaciones.

No especializarse. La no focalizacion en activos y estrategias te conducirá indudablemente a sobreoperar. Cada mercado y timeframe tiene sus particularidades, querer abarcar muchos te restará energía y provocará que levantes la guardia, acabando las emociones por tomar el control. Estudiar uno o dos activos, casar con los movimientos, entenderlos y familiarizarse con sus peculiaridades te conducirán a controlar tu trading y no despistarte.

No usar stop. El mejor amigo del trader es el stop, ante todo en tus comienzos. Evitará descapitalizarte por un movimiento brusco del precio y permitirá salir de una operación cuya evolución difiere de lo previsto.

Excesivo apalancamiento. El apalancamiento es una herramienta que nos permite participar en un juego que de otra forma sería inaccesible, pero sin conocimiento es una trampa mortal. Estudia en qué nivel estás, el capital que dispones, tu capacidad emocional para soportar pérdidas.

Objetivos no realistas. Invertir en los mercados te ofrece la posibilidad de sacar jugosas rentabilidades, pero nuevamente hay que ser consciente de en qué liga se encuentra uno participando. Un recién aterrizado en este mundillo ha de aspirar inicialmente a no descapitalizarse, con la gestión monetaria definida e interiorizada, permitiéndole sobrevivir mucho tiempo operando. Ya tendrá tiempo para demostrar su consistencia y ganarse el derecho a operar con mayor capital y riesgo.

Querer tener la razón. El trading no va de narices, al mercado no le importa nada quién eres ni lo que haces, está ahí para quedarse con tu dinero. Tu humildad para admitir que te has equivocado, permitirá leer la situación desde una perspectiva objetiva y poder actuar en consecuencia.

No asumir la responsabilidad. Nadie te obliga a tomar operaciones ni actuar de una forma concreta, eres el único participante, para bien y para mal. Podrás echar la culpa al último ente paranormal que se te ocurra, pero sólo tu intervienes en las decisiones.

No existen recetas mágicas para no caer en estas circunstancias, pero puede ayudar mucho con qué actitud te enfrentas al trading. Si tomas la actividad como una profesión, marcas unos criterios y auditas tu desempeño, estarás lejos de caer en acciones tóxicas como las citadas previamente.

A muchos les resulta complejo planificarse, a otros mantener la disciplina y a todos detectar cuando aparece el ego para condicionar las acciones. Lo que está claro es que, como en cualquier faceta de la vida, no se puede controlar todo.